Cuando un niño tiene fiebre, lo último que necesitas es un termómetro lento o complicado. El Termómetro Infrarrojo 3 en 1 de Frida mide la temperatura en solo un segundo y te permite elegir el modo que mejor encaja en cada situación.
Con el modo oído puedes tomar la temperatura mientras tu peque está despierto y en brazos. Con el modo frente, basta con acercar el termómetro para medir sin despertarle mientras duerme. Y con el modo sin contacto puedes comprobar la temperatura del biberón, de la papilla o de la habitación sin tocar nada. Al servir para niños y adultos, un único dispositivo cubre a toda la familia.
La lectura se muestra en una pantalla con código de colores que cambia según la temperatura registrada, de modo que identificas una temperatura elevada de un vistazo, incluso en la penumbra. Si lo necesitas, puedes activar una alerta sonora; si prefieres no hacer ruido durante la noche, puedes desactivarla.
El termómetro almacena hasta 40 lecturas anteriores. Así puedes revisar cómo ha evolucionado la temperatura a lo largo del día o de la noche y trasladar esa información al pediatra con precisión.
Funciona con pilas, por lo que no depende de cables ni de carga, y se entrega con una funda de transporte para guardarlo protegido en casa o llevarlo en el bolso del bebé.
Un termómetro no sustituye la valoración de un profesional sanitario: ante fiebre en un bebé menor de tres meses, fiebre alta o persistente, o cualquier otro síntoma que te preocupe, consulta con el pediatra.